Los desafíos de este grupo son:
La partida de liebre es la herramienta básica para reagrupar a la flota antes de cualquier otro ejercicio. Es muy importante que la flota entienda los movimientos necesarios. El bote del entrenador puede usarse como liebre para reagrupar y, para que sea más claro, puede arrastrar una boya que los chicos asocien con el objetivo a rodear.
Una vez terminada una partida de liebre, el primer barco del grupo se convierte en la nueva liebre y vira inmediatamente. Mantener el ciclo resulta muy difícil con viento medio a fuerte porque necesitan derivar con fuerza y, usualmente para el nivel intermedio, “aquí viene el choque”. Excelente para aprender a filar escota al derivar. Increíbles ejercicios de entrenamiento para Optimist.
Toda la flota sigue al bote del entrenador en una sola línea; si alguien se sale de la línea o sobrepasa al barco de adelante, debe ir al final. El entrenador manejará la velocidad y dirección, y los navegantes deberán acelerar o frenar según el espacio disponible. Lo más fácil es a 90 grados del viento y lo más difícil será a favor del viento (popa). Bueno para imitar la situación de la línea de partida y aprender a controlar el barco.
Después de establecer una línea única siguiendo al bote del entrenador (seguir al líder), con un silbato se alternará entre popa y ceñida. Es importante recalcar que no se incluyen trasluchadas ni viradas, todos se mantendrán en la misma amura durante todo el tiempo.
Muy bueno para practicar los dos extremos en el posicionamiento de la vela: ceñida con el final de la botavara sobre la esquina del espejo, y popa con la botavara a 90 grados con el barco.
El entrenador debe acompañar con mímica corporal el trimado, tratando de mantener las cosas “blanco o negro”, sin grises.
Configurando un recorrido de cuatro marcas en cuadrado, el objetivo es ganar después de tres vueltas, y la clave es que en cada marca el primer barco debe realizar una penalización de un giro (360). Cuanto mejor y más pequeña sea la flota, más corto será el recorrido. Con viento fuerte puede ser un triángulo con tres marcas. En este recorrido se permite tocar la marca.
Las líneas de viento (líneas verdes punteadas) se usan para decir quién es primero en cada marca. No importa qué tan cerca o lejos esté un barco de una marca, lo que importa es quién toca primero esa “línea de viento”.

Así, el primer barco en cada marca hace un 360; aprenden muy rápido que no es un buen negocio ser el primero, entonces los primeros barcos frenan en cada marca y la flota se condensa, resultando en redondeos de marca muy interesantes.
El entrenador puede estar en el centro del cuadrado y dar instrucciones a los chicos en cada tramo del recorrido.
Es fácil frenar apuntando al viento porque hay mucho espacio para usar. Los barcos se amontonan pero no hay problema en ir más arriba hacia el barlovento.
Ser el barco de afuera se paga muy caro en esta marca. Se asemeja a lo que sucede en la última marca de sotavento en el recorrido de trapecio usado en Lasers, o en cada marca de sotavento en una flota grande. Por eso el frenado se hace en el lado interno. Se navega muy rápido sin espacio, y son necesarias trasluchadas rápidas para mantenerse en un lugar con buenas posibilidades.
De manera similar, esta marca es difícil porque para ganar, necesitan dejar de pensar en ser el barco interno, la marca tiene un punto de no retorno al hacer eso porque la trasluchada es más cerrada y, además, es muy difícil cumplir una penalización en la última marca y ganar.